Escritor español nacido en Cuba, puede presumir de haber transitado con éxito por la literatura erótica, el teatro radiofónico, la novela negra, la ciencia ficción y otros géneros, habiendo sido igualmente reconocido y premiado en todos ellos. Sin embargo no es nada osado decir que Somoza es una de las voces más autorizadas de la literatura de género en nuestro país pues, incluidas en colecciones generalistas y por tanto sin estar limitadas por las habituales etiquetas de marketing, sus obras han transitado con particular frecuencia lejos de las fronteras del realismo, tanto en cuentos como en novela, especialmente en los últimos años donde títulos como Zig Zag, La llave del abismo, El cebo, Trettameron o los cuentos de Fantasmas de Papel, han hecho las delicias de los lectores en general y de los aficionados al gótico y a la ciencia ficción en particular. Unos títulos que no hacen sino sumarse a la galeria de obras imprescindibles que Somoza nos ha dejado, desde que en 1994 comenzase a dedicarse a la escritura, entre los que destacan La caverna de las ideas, Dafne desvanecida, Clara y la penumbra, La dama número trece o La caja de marfil.
Tuvimos la suerte de contar con su presencia en la tercera edición del Celsius 232, cuando vino a presentar La cuarta señal, y a participar en las actividades de los Hijos de Mary Shelley, regresó luego para presentarnos Croatoan y de nuevo en 2017 como parte de los Hijos de Mary Shelley. Desde entonces ha publicado dos novelas más, El origen del mal, en la que explora una de sus obsesiones, los sucesos del pasado que influyen en nuestro presente, y la excelente Estudio en Negro, de reciente publicación y en la que ofrece su aproximación personal al universo de Sherlock Holmes.